Una nueva Constitución es sólo protagonismo desproporcionado

 

Hablar de la Constitución, sea la General del país o bien la de Jalisco, es un tema que inicia, un debate que comienza y surge de “un afán protagónico de quienes están al frente del gobierno”, pues piensan que cambiando la Carta Magna verán transformada la realidad y ajustarla a su discurso, pero de fondo, este planteamiento es “una enorme desproporción”.

Así lo señala Ramiro Hernández García, el presidente del Partido Revolucionario Institucional, durante la conferencia que ofreciera hoy José Manuel Correa Ceseña, priista de amplia trayectoria política y académica, quien diera un repaso por la historia de las constituciones que ha tenido el país, destacando la enorme complejidad de crear un Nuevo documento, partiendo de la elección del Constituyente que se encargue de redactarla, revisarla, discutirla y aprobarla. A Venustiano Carranza (Constitución de 1917) le costó un año elegir a los constituyentes.

Hernández García, quien presentara a Correa Ceseña como una de las expresiones más importantes de la ideología del partido, destacó que el tema que abordaría es uno que a partir de ahora será tema constante en pláticas y discusiones debido al interés que tienen los gobernantes federal y estatal, por crear una nueva Constitución en sus ámbitos de competencia.

Indicó que en “los dos niveles de gobierno, tanto en lo local como en lo federal, se ha venido enfatizando la propuesta de una nueva Constitución y bueno, sin duda alguna hay un afán protagónico de quienes están al frente del gobierno, que piensan que en un cambio de Constitución podrán ver modificada la transformación de la que ellos están hablando, tanto para Jalisco como para México. Creo que hay cuestión de carácter aspiracional con una enorme desproporción”.

Además, para muchos mexicanos “lo primero que esperaríamos y ambicionaríamos, es que se cumpliera la Constitución” y ahora resulta que ya hablan de una nueva, lo que llevará al Partido Revolucionario Institucional a establecer foros de análisis y debate para revisar el tema, considerando que el PRI es “un partido que ha recogido lo mejor de la historia y de la lucha en este país” para hacerlos su causa, pero en cada uno de los puntos de los que se hable y revisen, deberemos tener “posiciones muy definidas y muy firmes con relación a lo que nosotros nos proponemos que deban ser los cambios institucionales que este país y este estado, puedan vivir”.

“Este debate apenas empieza”, dijo.

José Manuel Correa Ceseña en su exposición, hizo una revisión de las constituciones del país, la de 1824, que surge tras el Movimiento de Independencia en donde se plantea el tipo de país que queremos ser, dependientes de una monarquía o bien, el consolidarse como una República.

La de 1857, donde nace el Estado Nacional Mexicano laico y liberal, que establecía garantías individuales para los mexicanos y algunos artículos no fueron del agrado del Partido Conservador y eso derivó en la Guerra de Reforma.

Finalmente la Constitución de 1917 que es un caleidoscopio de las demandas sociales y los derechos del hombre, dijo Correa Ceseña, que en síntesis debe resumirse como el sincretismo politico y destaca la importancia e influencia que tuviera el “Floresmagonismo” (Jesús, Ricardo y Enrique Flores Magón) al darle lo que calificó como la impronta social, al consolidar conceptos como el sufragio efectivo que abanderara Francisco I. Madero y la tierra y libertad de Emiliano Zapata. Es una Constitución liberal democrática y liberal social.

Dijo que en la actualidad, lo que realmente requiere este país es confianza en el orden jurídico porque está fracturada y es el verdadero cáncer social, lo que debe restaurarse de manera urgente, antes de pensar en una nueva Carta Magna.

La conferencia de José Manuel Correa Ceseña se realizó en el auditorio “Plutarco Elías Calles” de la sede del PRI Jalisco.